Alquiler de velero y parque de camellos 2026: GetExperience
En Peyia el programa activo es uno solo, pero exige a quien conduce más de lo que parece desde fuera. El quad no es una atracción sobre raíl: en la subida a los baños de Adonis hay grava bajo las ruedas, la pendiente en tramos es marcada y el agarre cambia de curva en curva. Manejarlo no es difícil, pero los brazos se cansan en dos horas, y al día siguiente se nota en los hombros.
Las reglas son simples y no se discuten. El casco es para todos, pasajero incluido. La fila sigue al instructor a un mismo ritmo y no debe adelantarlo: sobre suelo suelto una maniobra brusca acaba en derrape. Se frena antes y no en la curva, y se guarda distancia: de debajo de la máquina de delante saltan piedras. A quien coge el manillar por primera vez le hacen dar una vuelta corta en la explanada antes de salir.
En la práctica. El conductor necesita permiso B, el pasajero no. El límite de edad suele ser dieciocho años al manillar y seis como pasajero. La ropa debe cubrir, piernas incluidas: en el quad nada las protege. A quienes tienen problemas de espalda o cuello y a las embarazadas se les desaconseja: sacude de verdad. En verano se sale antes del calor, y el agua es obligatoria.











