Los mejores Comida y bebida de Chipre 2026: GetExperience
Chipre hace vino desde hace más tiempo que cualquier otro país del Mediterráneo: las huellas de vinificación en la isla se datan en unos cinco mil quinientos años, y el vino de postre comandaria pasa por ser el más antiguo que aún se produce con el mismo nombre. Por eso casi todo programa gastronómico lleva aquí, de un modo u otro, a una bodega, casi siempre en los montes Troodos, adonde la vid se retiró del calor a seiscientos o mil metros.
Las rutas se arman en torno a los pueblos. Omodos y Lefkara son calles de piedra, un monasterio, encaje y lukum; Kakopetria y Kikkos son la carretera de montaña y un monasterio de mosaicos dorados. Por el camino dan a probar el halloumi, hecho en Chipre con mezcla de leche de cabra y oveja y frito hasta que chirría, y en otoño se busca la trufa por los alrededores de Pafos. Una línea aparte son las catas privadas: un sumiller acude a la villa o al hotel con su selección de vino y queso.
Qué tener en cuenta. Las excursiones a la montaña ocupan la jornada entera, la carretera es de curvas y arriba hace siete u ocho grados menos. Las catas casi siempre implican conducir, así que conviene la opción con chófer. En los pueblos se paga en efectivo más a menudo que en las ciudades. La vendimia va de finales de agosto a septiembre, y entonces las bodegas resultan más interesantes.



























