Alquiler de velero y parque de camellos 2026: GetExperience
Limasol es la capital vinícola de Chipre, y eso es geografía y no publicidad. Las bodegas mayores están en la propia ciudad, y los viñedos empiezan justo detrás, en las laderas meridionales del Troodos. La comandaria viene también de aquí: los caballeros hospitalarios, instalados en el castillo de Kolossi, llamaban a sus dominios la Gran Comandancia, y el vino tomó de ellos su nombre.
Las salidas gastronómicas se arman como una subida a la montaña con paradas. Primero Kolossi y Curio, luego Omodos — pueblo de plaza empedrada, con monasterio y bodegas donde sirven xynisteri, mavro y esa misma comandaria de uvas pasificadas. Los circuitos gourmet privados añaden aceite de oliva, miel de montaña y halloumi frito hasta la costra. La comida suele ser en una taberna de pueblo, donde el meze llega en una veintena de platitos.
En la práctica. Una cata implica no conducir, así que la fórmula con chófer resulta más cómoda que el alquiler. El meze está pensado para el grupo: no hace falta pedir una ración por persona. En los pueblos de montaña se paga más a menudo en efectivo y las tiendas cierran pronto. La vendimia es en septiembre: entonces las bodegas enseñan trabajo y no solo una nave con barricas.















