Visitas guiadas en Carcasona

Guía de la ciudad

Visitas guiadas en Carcasona

2 experiencias Francia

Planifica tu viaje a Carcasona

Carcasona son en realidad dos poblaciones que se miran a través del Aude. En el cerro está la Cité: un doble recinto de murallas de tres kilómetros con cincuenta y dos torres, la ciudad fortificada más grande de Europa y uno de los pocos sitios donde se puede recorrer entero un circuito medieval. Dentro están el Château Comtal, la basílica de Saint-Nazaire con sus vidrieras del siglo XIII y una calle de tiendas que es francamente turística. Las murallas deben su estado a Viollet-le-Duc, que las rehízo en el siglo XIX y dio a las torres los tejados puntiagudos de pizarra sobre los que los historiadores siguen discutiendo. Al otro lado del río está la Bastide Saint-Louis, la ciudad baja de trazado en cuadrícula donde vive la gente, y el Canal du Midi pasa junto a la estación en su recorrido de Tolosa al mar.

La Cité es la visita entera y merece una hora de explicación, porque sin ella el sitio se lee como un decorado de cine y no como la plaza fuerte cátara que fue. Las visitas guiadas cubren las murallas, el castillo y la historia de los asedios; las rutas autoguiadas por el móvil recorren lo mismo en clave de historia de fantasmas, por lo que cuesta un bocadillo, y funcionan bien con niños. Más allá de las murallas se abre la región: los castillos cátaros de Lastours y Quéribus sobre sus riscos, los viñedos del Minervois y las Corbières, y el propio canal, que se puede caminar o pedalear bajo los plátanos tanto como se quiera.

Datos prácticos. El verano es el problema y el motivo para planificar: la Cité recibe más de un millón de visitantes al año, la mayoría entre junio y agosto, y las tardes de julio dentro de las murallas son a la vez concurridas y calurosas. La primavera y septiembre son los meses sensatos, y la ciudad está mejor en la hora siguiente a la marcha de los autocares. El 14 de julio, fiesta nacional, hay unos fuegos artificiales que incendian la fortaleza entera y llenan todas las habitaciones del departamento. El aparcamiento queda debajo de las murallas y se paga; la subida es corta pero empinada, y los adoquines no perdonan ni ruedas ni tacones. Un menú de mediodía en la ciudad baja cuesta quince euros, el doble dentro de la Cité. El servicio va incluido, la propina es la calderilla.

Ciudades en Francia

Mejores experiencias en Carcasona

Más cosas que hacer en Carcasona

¿No encuentras la experiencia adecuada?

Cuéntanos qué estás planeando y los anfitriones locales te enviarán opciones adaptadas a tus fechas, tu grupo y tu presupuesto.